Cómo reconocer a los falsos gurús del desarrollo personal que explotan a personas vulnerables con promesas vacías, y por qué el verdadero cambio requiere un trabajo honesto y profundo.
Los gurús del "Desarrollo Humeante"
Escribo sobre esto porque lo he visto de cerca. Y porque sigue haciendo daño a personas que de verdad necesitan ayuda.
El patrón
Hay personas con marcado carácter psicopático — narcisista — que no respetan las normas, valores ni principios en los que nos apoyamos los demás. En cualquier emprendimiento parten con ventaja: van pasos por delante porque no tienen límites morales. Además, tienen una gran capacidad para persuadir, seducir y manipular.
Allí donde haya posibilidades de ganar dinero y ejercer poder, ahí los encontrarás.
La gran avalancha
Tras la crisis de 2007, muchos de ellos vieron la oportunidad. Millones de personas iban al paro, entrarían en crisis, necesitarían orientación. Y se hicieron la pregunta que siempre se hacen: ¿cómo puedo aprovecharme de las debilidades de los demás?
Así nació la avalancha de falsos héroes que, con un impecable ejercicio de copia y pega, se presentan como personas que superaron obstáculos insalvables — enfermedades, bancarrota, depresión — y que ahora ponen su poder de transformación al servicio de los demás.
Cómo operan
Engañan a personas que verdaderamente necesitan transformar sus vidas. Les venden "crecepelos" cuyo eslogan empieza con el famoso "si yo puedo, tú puedes" o "vence el miedo". Prometen resultados rápidos. Llegan a convencer a sus seguidores de que el simple hecho de tener ciertos conocimientos sobre la vida ya significa que la están cambiando.
La moda viene, como casi todo, de USA. Allí están los Tony Robbins. Los nuestros han copiado el modelo. Sus acólitos nos bombardean a diario con fotos de libros con títulos prometedores y vídeos en directo donde ves a la gente dando saltos con los brazos levantados, gritando «yo puedo» mientras suena música de discoteca.
Por qué es importante decirlo
Nada de eso es desarrollo personal. Son organizaciones de funcionamiento sectario que producen mucho daño.
Desde mi experiencia como terapeuta, veo las consecuencias: personas que llegaron buscando ayuda real y salieron más confundidas, más culpabilizadas, con la creencia de que si no les funcionó es porque ellas no pusieron suficiente empeño.
Es necesario ser conscientes de que estos estafadores existen y van en aumento. Y que el verdadero trabajo de transformación personal no se hace dando saltos ni gritando consignas. Se hace mirándose por dentro, con honestidad y con acompañamiento real.